Creencias y sistemas de atribución

Los procesos de cambio que nos permiten evolucionar como personas contienen en sí mismos la modificación de la forma como procesamos la información (procesos cognitivos):

  1. Esquemas (Vean nuestro post al respecto)
  2. Creencias
  3. Sistemas de atribución

En este post, les hablaremos sobre creencias y muy sucintamente, sobre los sistemas de atribución.

creenciasESP

Las creencias son ideas, conocimientos, juicios de valor, experiencias que son tomadas por la persona como verdades absolutas o referentes. Constituyen algo así como un mapa que nos guía o nos orienta en la forma como percibimos el mundo y en nuestra conducta para encontrar la satisfacción de nuestras necesidades.

Podemos definirlas también de forma dinámica como un estado de la mente en la que una persona piensa o le parece probable que alguna cosa sea cierta o correcta sin que tenga necesariamente evidencia empírica que lo pruebe, ni que sea lógica ni razonada ni fruto de un proceso de introspección.

Creencias nucleares

Las creencias nucleares representan el nivel más profundo, fundamental y rígido y constituyen la base global de nuestra identidad y de nuestra interpretación del mundo.

Las creencias nucleares o centrales son interpretaciones tan profundas que las personas frecuentemente no las expresan ni aún a sí mismas y no tienen clara conciencia de ellas. Estas creencias nucleares desarrolladas desde la infancia consisten en definiciones, evaluaciones o interpretaciones de sí mismas, de las otras personas y de su mundo que pueden haber sido instaladas en la mente por la experiencia de vivencias personales o por aprendizaje.

Creencias intermedias

Las creencias Intermedias son actitudes o valoraciones, reglas y presunciones o suposiciones, a menudo no expresadas. Influyen en la forma de ver la situación y esa visión a su vez influye en el modo como se piensa, siente y se comporta. Las creencias intermedias se yuxtaponen e implican unas a otras, es decir, podemos valorar un hecho de manera exagerada al tiempo que elaboramos hipótesis o suposiciones para hacerle frente y nos dejamos guiar por normas o reglas. Son, por tanto, frecuentemente modos distintos de expresar el mismo contenido.

Las reglas pueden tomar la forma de normas, deberes o exigencias hacia nosotros mismos, hacia los demás o hacia la vida o el mundo en general.

Pensamientos automáticos

No surgen de una deliberación o un razonamiento, sino que parecen  brotar de manera automática y suelen ser veloces y breves. Son aceptados como ciertos, sin ser sometidos a ninguna clase de crítica. Expresan el modo constante de atribuir significados a los acontecimientos.

Es posible que la persona no sea demasiado consciente de estos pensamientos y que sólo tome conciencia de la emoción que surge de ellos. Son específicos para cada situación y se considera que constituyen el nivel más superficial de la cognición.

Cuando los pensamientos disfuncionales son sometidos a la reflexión racional, las emociones suelen modificarse.

Son mensajes aprendidos que están en el nivel más accesible de la conciencia. Cuando observamos nuestros pensamientos,  este nivel es el más fácil de identificar. Representan lo que nos decimos ante cada situación y generalmente tienen connotaciones negativas. Pueden tener forma verbal (“lo que me estoy diciendo a mí mismo”) y/o visual (imágenes).

Las creencias pueden tener orígenes muy diversos:

  • Explicaciones culturales (dichos populares, tradiciones, modas sociales,…)
  • Aprendidas de miembros de la familia
  • Instauradas por una autoridad
  • Imitación de líderes y de las personas al alrededor (culturales, políticos, religiosos)
  • Mensajes publicitarios
  • Idealización de la interpretación de un hecho no justificado racionalmente y atribuido a la fe, a la experiencia religiosa, a la magia, etc.
  • Mitos (relatos contados como historias verdaderas)
  • Prejuicios (a menudo herencia cultural: juicio sin conocimiento suficiente/por la impresión o imagen que nos deja o por apreciaciones ajenas y que causa o puede provocar una actitud intolerante, persistente y hostil hacia ciertos temas o ciertas personas)
  • Convicciones: creencias consideradas verdaderas aunque no demostradas o fundamentadas en valores o sentimientos

El Modelo cognitivo

Nos preguntamos de qué modo nuestras creencias influyen en nuestro comportamiento, en cómo pensamos, cómo interpretamos las situaciones, la información que recibimos, el comportamiento de los demás, en cómo tomamos decisiones y cómo nos comunicamos e interaccionamos con otras personas.

El modelo cognitivo postula que las emociones y conductas de las personas están influidas por su percepción de los eventos, por la forma en que interpretan la situación (Beck, J., 1995).

La Psicoterapia Cognitiva destaca que lo que las personas piensan y perciben sobre sí mismas, su mundo y el futuro es relevante e importante y tiene efecto directo en cómo se sienten y actúan. (Dattilio y Padesky, 1990, Cognitive Therapy with Couples, p.6)

La escalera de inferencias

La escalera de inferencias presentada por Argyris (1985) y luego usada por Senge (1994), es una herramienta que podemos emplear para ayudarnos a poner luz sobre la forma en la que pensamos, sacamos conclusiones que derivan en comportamientos, y descubrir si los supuestos son o no acertados, si contienen algún elemento distorsivo y cualquier error lógico en el que podamos incurrir inconscientemente al realizar un determinado razonamiento influidos por nuestro sistema de creencias.

Sistema de creencias

El sistema de creencias es el conjunto de creencias aceptadas por cada persona principalmente durante la infancia, pero luego pueden ser modificadas por el entorno según la solidificación que el sujeto tenga respecto de sus creencias originales y su voluntad de alterarlas.

Sistemas de atribución

Los sistemas de atribución son la forma en que las personas explicamos nuestro comportamiento y nuestros éxitos y fracasos. Estas explicaciones tienen importantes repercusiones en nuestros estados emocionales, autoestima, sensación de competencia personal y condicionan nuestro comportamiento futuro.

La atribución está en función de tres dimensiones (Weiner):

  • Estabilidad
  • Locus de control o causalidad (factor interno que depende de la persona o factor externo).
  • Controlabilidad: bajo control o fuera de control.

Efectos emocionales y motivacionales.

Los efectos psicológicos que tienen los distintos estilos atribucionales los podríamos describir del siguiente modo:

  • Si se atribuye el éxito a factores estables, aumenta la expectativa de éxito.
  • Si se atribuye el éxito a factores inestables, disminuye la expectativa de éxito futuro.
  • La atribución a causas internas aumenta el orgullo (en caso de éxito) o la vergüenza (en caso de fracaso).
  • La atribución a causas externas disminuye el orgullo (en caso de éxito) o la vergüenza (en caso de fracaso).
  • La atribución a factores controlables aumenta la motivación.
  • La atribución a factores fuera de control disminuye la motivación.

Debemos ser especialmente cuidadosos con nuestro estilo atribucional, corrigiendo las posibles distorsiones explicativas que nos generen emociones negativas y un malestar innecesario.

Como nos recuerda Mahatma Gandhi:

Tus creencias se convierten en tus pensamientos,
Tus pensamientos se convierten en tus palabras,
Tus palabras se convierten en tus acciones,
Tus acciones se convierten en tus hábitos,
Tus hábitos se convierten en tus valores,
Tus valores se convierten en tu destino.

Si queréis saber más…

Beck, J.S. (2011) Cognitive Behavior Therapy: Basics and beyond. Guilford Press. New York.

https://www.amazon.com/Cognitive-Behavior-Therapy-Second-Basics/dp/1609185048

Dattilio, F.M. & Padesky, C.A. (1990) Cognitive Therapy with Couples: A Practitioner’s Guide. Sarasota, Florida. Professional Resource Press.

https://www.amazon.com/Cognitive-Therapy-Couples-Frank-Dattilio/dp/0943158494

Piaget, J. (1954) The construction of reality in the child. New York: Ballantine Books.

https://www.amazon.com/Construction-Reality-Child-Jean-Piaget/dp/0465014070

Senge, P.M. et al. (1995) La Quinta disciplina en la práctica. Ediciones Granica. Barcelona.

https://www.amazon.es/Quinta-Disciplina-En-Practica/dp/9506414211/ref=sr_1_2?ie=UTF8&qid=1476635643&sr=8-2&keywords=la+quinta+disciplina+en+la+pr%C3%A1ctica