Color (Segunda parte)

Colorimetría

Colorimetría significa el conjunto de métodos para medir y evaluar el color de los objetos. La “medida del color” implica la asignación de números que representen atributos del fenómeno psicológico de lo que llamamos color. Generalmente la medida del color no intenta describir directamente percepciones de color, en vez de ello, intenta relacionar el fenómeno psicológico (color) con el fenómeno físico (flujo luminoso, longitud de onda, etc.) que provoca la percepción. La medida del color consiste en el proceso para determinar qué condiciones físicas dan lugar a una condición psicológica (perceptiva) determinada.

col2ESP

La forma más antigua de medir el color, y la más utilizada hoy en día, es la que determina la igualdad de colores (color matching). No se necesita conocer la medida de las percepciones y por esta razón es aceptada por todo el mundo desde físicos a artistas. De esta forma podemos comunicar (algo muy útil sobre) el color, duplicando las condiciones de los estímulos para que se  reproduzca la igualdad de color, de modo que sólo se precisa saber qué condiciones provocan la misma apariencia de color.

La invención del color

En una de las representaciones artísticas más antiguas que conocemos, en las cuevas de Lascaux,  se usaron tierras naturales coloreadas con óxidos de hierro y otros minerales para el rojo, el amarillo y el ocre. Para el negro utilizaron carbón de leña y el óxido de manganeso. Incorporaron después la tiza (elaborada con Yeso) y el blanco del carbonato de calcio de la Calcita y de la Creta.

Los egipcios tenían una paleta más amplia. Añadieron, entre otros, el amarillo de Jarosita, el verde de Malaquita y de Atacamita y el azul egipcio, que obtenían moliendo un compuesto artificial que contiene cobre: ​​silicato de cobre y calcio.

Los griegos usaban carbonato de plomo (Cerusita) y Minio, subproducto de la oxidación del plomo. El verdín o verdigris (verde de Grecia) estaba fabricado con cobre oxidado (Receta: revestir el cobre con miel, espolvorearlo con sal, cubrirlo con vinagre, y guardarlo en una jarra). Buena parte de los pintores (y ceramistas) griegos escogieron deliberadamente restringir sus paletas a cuatro colores: negro, blanco, rojo y amarillo.

Los romanos, presentaron colores más brillantes obtenidos del Cinabrio, importado de Oriente, la Crisocola, el Índigo, la Púrpura de Tiro, y usaban tierra blanca de Melos, Sinopia, y una considerable variedad de pigmentos.

En la Edad Media los alquimistas introdujeron el plomo. Exponiéndolo a los humos del vinagre y el estiércol animal lo convirtieron en Blanco de plomo (Albayalde) que fue el pigmento blanco más fino hasta el siglo XIX. Si se tuesta con cuidado, se convierte en tetróxido de plomo, que es rojo. (Rojo de plomo). Posteriormente se creó un material amarillo: monóxido de plomo, o Litargirio (y otro óxido derivado con el nombre de Masicotita/Mazacote). Se usaba también el violeta de Amatista. Los alquimistas islámicos obtuvieron el sulfuro de mercurio, un material rojo negruzco que se vuelve rojo brillante cuando es finamente molido (Bermellón).

Todavía apareció un nuevo pigmento a añadir a la Hoja de oro a finales de la Edad Media: el azul ultramarino, fabricado a partir del Lapislázuli.

Tiziano (1523) y sus contemporáneos substituyeron la yema de huevo por aceites para mezclar sus colores.  Los venecianos tenían una gama más amplia de colores disponibles que la mayoría de los artistas medievales gracias a que Venecia era un puerto importante al que primero llegaban los pigmentos del este, procedentes de las naciones árabes.

Los artistas venecianos usaron también el pigmento azul obtenido de la Azurita, y otra clase de pigmento rojo fabricado con materiales orgánicos extraídos de plantas, como la madera de Brasil y la raíz de Rubia tinctorum. Otros vinieron de animales: la cochinilla se obtuvo en el siglo XVI a partir de escarabajos secos y la laca o lacca, una resina secretada por ciertos insectos que habitaban en los árboles de Asia y el Oriente Medio.

Los pintores de los frescos de las iglesias del Románico Catalán usaron la Aerinita, mineral hallado en los Pirineos (Huesca, Lérida,…), para conseguir el pigmento azul de modo más económico que importando la Azurita o el Lapislázuli.

Los amarillos renacentistas eran típicamente compuestos de Plomo, Estaño y Antimonio. También usaban un amarillo oro más brillante y rico llamado Oropimente, y después empezaron a usar también Rejalgar (Rojo aurora). Ambos son altamente venenosos.

Los pintores barrocos a los que les gustaban sus obras oscuras y doradas podían utilizar la tierra de Kassel, una sustancia turbia con un color marrón cálido (llamada también Marrón de Vandyke). El Amarillo indio era una sustancia misteriosa, de olor extraño importada de la India por los holandeses y utilizada por Rembrandt. Dicha substancia se conseguía a partir de la orina de vacas alimentadas exclusivamente con mangos.

Pero a finales del siglo XVIII, en la época de oro de la química, un nuevo arco iris empezó a extenderse a través de la paleta del artista, cuando se descubrieron muchos elementos nuevos y el químico francés Antoine Lavoisier estaba empezando a dar sentido a las transformaciones químicas a través de su descubrimiento del oxígeno, y poco después, un químico sueco, Carl Wilhelm Scheele aisló el hidrógeno, el bario y finalmente el cloro, que pronto fue utilizado por la industria del teñido como lejía.

El Verde de Scheele, descubierto por Scheele en 1775 fue eclipsado por el descubrimiento en 1814 de un nuevo y más atractivo pigmento a base de arsénico, que se conoció en Inglaterra como Verde esmeralda o Verde de París.

El siglo XIX aportó la Crocoita (Siberian red lead), y de este mineral de base Cromo y del Cadmio surgieron nuevos pigmentos: Amarillo cromo, Naranja cromo, Verde cromo (Viridián), Amarillo de cadmio, Naranja y Rojo cadmio.

El alto precio del Azul ultramarino llevó a conseguir el Azul de cobalto, y de éste al Amarillo de cobalto (Aureolina), al Cobalto violeta (Púrpura) y al Azul cerúleo.

Los impresionistas empezaron a utilizar los nuevos colores de forma llamativa, sin mezclar y con un brillo deslumbrante. El Fauvismo hizo del color el componente central de la construcción del arte moderno.

A partir del tinte de alquitrán de hulla y al destilado de los hidrocarburos aromáticos se desarrollaron nuevos pigmentos púrpura, magenta y otros. La síntesis química permitió identificar la molécula de Alizarina (color rojo de la raíz de las rubiáceas) y la de la Purpurina.

El siglo XX trajo nuevos azules, colores fluorescentes y nuevas pinturas sintéticas: acrílicos y alquídicos. Yves Klein dio nombre en los años 50 al azul Klein. La importancia de este episodio en la historia del arte es mostrar no sólo que algunos artistas todavía dependían de la asistencia química en la era moderna, pero también que la relación íntima de los pintores con sus materiales no ha sido totalmente cortada.

Espacios de color

Un espacio de color es un sistema de interpretación del color, es decir, una organización específica de los colores en una imagen o video. Depende del modelo de color en combinación con los dispositivos físicos que permiten las representaciones reproducibles de color que se aplican en señales analógicas (televisión a color) o representaciones digitales.

Un modelo de color es un modelo matemático abstracto que describe la forma en la que los colores pueden representarse como tuplas de números, normalmente como tres o cuatro valores o componentes de color. Algunos de los principales modelos son:

Lingüística de los colores

Cómo etiquetamos las cosas (los colores) puede afectar cómo las (los) percibimos. Nombrar puede significar, y aunque la ciencia y la antropología han proporcionado un apoyo significativo a la proposición de que la percepción del color es básicamente idéntica entre las sociedades, estudios recientes han encontrado evidencia de que también vemos nuestro arco iris a través de lentes culturales.

José Antonio Millán en su obra El candidato melancólico traza un esclarecedor relato sobre el origen de las palabras que utilizamos los castellanohablantes para designar los colores. Por ejemplo, la palabra rojo es de origen latino (de Russeus, “rojo fuerte”), pero no es ni mucho menos la única palabra para referirse a ese color. También está carmesí, que viene del árabe, por el nombre del insecto quermes (Kermes vermilio: grana, granate, granada), un parásito de las encinas de donde se obtenía un tinte de ese color. Carmín procede de la misma raíz, y hoy se emplea sobre todo para el color de los pintalabios. Vermes (Bermejo, bermellón) procede del latín, Sigilatum (Escarlata) del árabe y del griego. Encarnado, Colorado y Rubeus (rubí, rubeola, rubio, rubor) del latín.

La Rosa de los temperamentos

En 1798 Goethe (colaborando con Schiller) creó una rueda de colores con respecto al “uso alegórico, simbólico, místico del color”. En sus notas, asigna características humanas a cada color. Denota positividad con los colores cálidos en el lado derecho, y en la izquierda, negatividad con los colores fríos.

Siguiendo a Hipócrates, agrupó los 12 colores en 4 temperamentos: sanguíneo, melancólico, colérico y flemático. Sanguíneo, para amantes y poetas con los colores amarillo, verde y cian.  Melancólico para gobernantes y filósofos a los que asigna violeta, magenta y rojo. El colérico (héroe y aventurero) es amarillo, rojo y naranja. Y por último, flemático se da a los historiadores, profesores y oradores públicos, con los colores cian, azul y violeta. Además, atribuye a los filósofos un gran conocimiento y educación, para el cual utiliza la asociación de colores rojo y violeta.

El significado cultural de los colores

Un mismo color tiene usos y significados diversos para las distintas culturas. Por ejemplo, el color rojo para Occidente significa energía, excitación, acción, peligro, amor, pasión, advertencia para parar, rabia, y cuando se combina con el verde significa Navidad y el día de San Valentín. En cambio, para Oriente significa prosperidad, buena fortuna, lo que utilizan las novias para vestirse y símbolo de alegría cuando se combina con el blanco.

Este breve análisis muestra cómo el color es un factor crítico en la comunicación y el poder que ejerce sobre la percepción en diversas culturas. El estudio del impacto de los colores en los internautas y en los consumidores ha sido extenso, pero todavía está al principio en lo que respecta a la localización intercultural. Los hallazgos deberían integrarse ahora a otros resultados de la investigación sobre la efectividad de la publicidad en la web (webvertising), como la tasa de desgaste de determinados combinaciones de colores (la disminución de su efectividad después de cierto número de impresiones), la integración en el entorno, el efecto de la animación, el desarrollo de la tecnología de rastreo ocular, etc.

 

Si queréis saber más…    (ver más bibliografía en el post anterior: Color (Primera parte).

 

Palet, A. y De Andrés, J. (1991) La Aerinita como pigmento azul. Naturaleza, uso y estabilidad. Acta historica et archaeologica mediaevalia 1991. Núm. 11-12.

http://www.raco.cat/index.php/ActaHistorica/article/viewFile/193830/288015

Ball, Ph. (2013) The Invention of Colour. Ogée, F. y Géracht, M. Eds. Definitions of Color/de la Coleur. Interfaces – image, texte, lanageg – Vol. 33, 2013. 1-32.

https://college.holycross.edu/interfaces/PDFs/Ball.pdf

Mahnke, F.H. (1996) Color, Environment, & Human Response.  John Wiley and Sons, Inc.

https://www.amazon.com/gp/product/0471286672?ie=UTF8&tag=sensinarchit-20&linkCode=as2&camp=1789&creative=9325&creativeASIN=0471286672

Lamb,T. y Bourriau, J. (1995) Color: Arte y Ciencia. Cambridge University Press.
https://www.amazon.es/Colour-Science-Darwin-College-Lectures/dp/0521499631

Caivano, J.L. y López, M.A. (2006) Color: ciencia, artes, proyecto y enseñanza. Argencolor 2004. Actas del séptimo congreso argentino del color. Grupo Argentino del color. Nobuko. Buenos Aires, 2006.

Tye, M. (2002) Consciousness, Color, and Content. MIT Press.

http://cognet.mit.edu/book/consciousness-color-and-content

Shevell, S.K. (2003) The Science of color. Optical Society of America. Elsevier.

(Capítulo 1 ) http://winlab.rutgers.edu/~trappe/Courses/ImageVideoS06/MollonColorScience.pdf

 

Otras páginas web de interés :

https://comunidadaula.wordpress.com/2014/08/01/el-significado-de-los-colores-en-diferentes-culturas/