Optimismo

El optimismo es una postura, disposición o convicción psicológica, ética, filosófica y artística (actitud mental/creencia) que identifica la situación presente o espera una futura como la mejor o más positiva.

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Se han desarrollado teorías sobre el optimismo (explicativas y de disposición) y formas de medirlo. Se cree que es hasta cierto punto heredable y que responde en algún grado a ciertos rasgos biológicos, y que, por otra parte, es influenciado por factores familiares y ambientales, y que puede ser aprendido.

También se considera al optimismo relacionado con la salud.

Se correlaciona un mayor optimismo con mejores relaciones, mejor estatus social y menor pérdida de bienestar como consecuencia de adversidades (relacionado con el humor y con la resiliencia).

Para la inteligencia emocional es una actitud necesaria para evitar la apatía, la desesperación o la depresión.

Optimismo filosófico

Existe una idea filosófica que sostiene que el momento presente está en un estado óptimo. El pasado, el presente y el futuro funcionan con leyes de optimización siguiendo las líneas del principio de Hamilton. Se vincula el concepto de optimismo con Gottfried Wilhelm Leibniz, quien sostuvo que vivimos en el mejor de todos los mundos posibles. La posición pesimista sostiene que, puesto que éste es el mejor de todos los mundos posibles, es imposible que nada mejore. A la inversa, el pesimismo filosófico podría ser asociado con una visión optimista a largo plazo porque implica que no es posible ningún cambio a peor.

Se relaciona el optimismo con el bien, la felicidad, la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales (epicureísmo), con el placer físico e intelectual, con la armonía (Leibniz), el trascendentalismo de Emerson y el nihilismo de Nietzsche.

Cándido (Voltaire)

Voltaire escribe una novela que satiriza la filosofía de Leibniz siguiendo las peripecias del protagonista Cándido en su primer encuentro con el precepto del optimismo leibniziano y en una serie de aventuras subsecuentes que refutan de forma dramática el famoso precepto.

En Cándido, Leibniz está representado por el filósofo Pangloss, tutor del protagonista. Este filósofo, a pesar de observar y experimentar una serie de infortunios, afirma repetidamente que «todo sucede para bien» y que vive en el mejor de los mundos posibles.

La fuerza y el valor del optimismo

En los últimos años, la investigación en psicología, se ha esforzado por conocer mejor qué  fortalezas y competencias pueden conducir a una mayor satisfacción personal.

Los estudios han encontrado correlación entre optimismo y:

  • Sufrir menos problemas depresivos
  • Presentar menos enfermedades físicas
  • Enfrentar mejor situaciones estresantes
  • Favorecer mejor rendimiento académico y deportivo
  • Favorecer una mejor adaptación profesional

El optimismo nos ayuda a superar las dificultades, a la vez que nos permite construir metas y sueños ambiciosos, que nos mantienen motivados y orientados hacia su logro.

Los optimistas, parecen moverse más fácilmente a resolver lo que les preocupa, se sienten más capaces, con más control y probabilidad de éxito. Por lo cual, hacen más para mejorar y piensan menos en su malestar, buscan más y mejores soluciones, y lo intentan muchas más veces.

Según se ha encontrado, las personas con un estilo optimista, suelen atribuir los acontecimientos positivos, a causas permanentes, globales y que tienden a deberse a sí mismos. Esto ayuda a tener creencias y atribuciones positivas que invitan a aproximarnos al mundo, a la gente, a experimentar sin miedo, y a confiar en nuestras capacidades, sobre las que tenemos control y son estables en el tiempo. A su vez, los eventos negativos suelen atribuirlos a factores externos, temporales y de alcance limitado o accidental.

Atención plena y optimismo

Se ha demostrado que el optimismo mejora el sistema inmunológico y previene enfermedades crónicas. El optimismo ha demostrado ser un factor para:

  • Proteger contra la enfermedad coronaria (Tindle et al. Al., 2009)
  • Favorecer a las madres tener bebés más sanos y más pesados ​​(Lobel, DeVincent, Kaminer, & Meyer, 2000)
  • Aumentar longevidad de la vida (Maruta, Colligan, Malinchoc y Offord, 2000)
  • Recuperarse antes de las enfermedades (Carver et al., 1993, Schou, Ekeberg, & Ruland, 2005, Schou et al., 2005, Carver, Lehman y Antoni, 2003)
  • Aumentar la calidad del sueño (Howell et al., 2008)
  • Proteger contra el desarrollo de enfermedades crónicas (Matthews, Raikkonen, Sutton-Tyrell y Kuller, 2004).
  • Mejorar el sistema inmunológico (Kohut, Cooper, Nickolaus, Russell y Cunnick, 2002, Segerstrom y Sephton, 2010)
  • Mejorar la respuesta inmunitaria positiva en las personas infectadas con el VIH (Ironson et al., 2005)
  • Menor mortalidad en los hombres VIH-positivos (Blomkvist et al., 1994)
  • Mejor respuesta psicológica después del diagnóstico de VIH, mayor control sobre la salud personal y el bienestar (Taylor et al.,1992)
  • Proteger contra el riesgo de desarrollar dependencia del alcohol en personas con antecedentes familiares de alcoholismo (Ohannessian, Hesselbrock, Tennen y Affleck, 1993)
  • Mayor éxito en el tratamiento del abuso del alcohol con mayores posibilidades de permanecer en el tratamiento y de abstinencia (Strack, Carver y Blaney, 1987)
  • Menor probabilidad de abusar de sustancias durante el embarazo (Park, Moore, Turner y Adler, 1997)

El optimismo parece ser un factor importante en comportamientos de riesgo para la salud, tanto si las personas optan por participar en ellos como si deciden cambiar o abandonar ciertos hábitos, como por ejemplo, dejar de fumar.

Los estudios descritos anteriormente comparten un tema común: el optimismo puede tener efectos profundos sobre la salud física de una persona. El mero hecho de esperar resultados positivos y ser esperanzado puede impulsar el sistema inmunológico de una persona, proteger contra conductas dañinas, prevenir enfermedades crónicas y ayudar a las personas a sobrellevar las noticias preocupantes. El optimismo puede incluso predecir una vida más larga.

Optimismo y Salud Psicológica

Entre los constructos psicológicos, el optimismo puede ser uno de los predictores más importantes de la salud física. El optimismo ha demostrado ser un factor para:

  • Hacer frente a eventos de vida difíciles (Brissette, Scheier y Carver, 2002)
  • Mayor satisfacción con la vida y autoestima (Lucas, Diener, & Suh, 1996)
  • Mayor rapidez en recuperarse de decepciones (Litt et al., 1992)
  • Mayor bienestar psicológico (Taylor et al., 1992)
  • Mejor aceptación de la realidad de las situaciones difíciles (Carver et al., 1993)
  • Menor depresión y mayor bienestar de personas que cuidan a otras personas con cáncer (Deter et al., 1993), Alzheimer (Hooker et al., 1992), y trastornos mentales (Singh et al., 2004).

Sesgo de optimismo

El sesgo de optimismo es un sesgo cognitivo que hace que una persona crea que está menos en riesgo de experimentar un evento negativo en comparación con otros. El sesgo de optimismo es bastante común y trasciende el género, la raza, la nacionalidad y la edad. Según la neurocientífica Tali Sharot, el 80% de las personas presentan un sesgo optimista.

Existen cuatro factores que hacen que una persona esté sesgada de manera optimista:

  1. Juicio comparativo: La gente tiende a ver sus riesgos como menos que otros porque creen que esto es lo que las otras personas quieren ver. Estas explicaciones incluyen la auto-mejora, la auto-presentación y el control percibido.
  2. Mecanismos cognitivos: El sesgo optimista posiblemente también está influenciado por tres mecanismos cognitivos que guían los juicios y los procesos de toma de decisiones:
  • La heurística de representatividad: Los individuos tienden a pensar en categorías estereotípicas en lugar de sus objetivos reales al hacer comparaciones.
  • El enfoque objetivo singular: Mientras que los individuos saben pensar en sí mismos como una sola persona, todavía piensan de los demás como un grupo generalizado y generalmente ignoran a la persona promedio
  • La distancia interpersonal: Las diferencias de riesgo percibidas se producen dependiendo de cuán lejos o cerca de un objetivo comparado está un individuo haciendo una estimación del riesgo. Cuanto mayor sea la distancia percibida entre el yo y el objetivo de comparación, mayor será la diferencia percibida en el riesgo.

3. La información que tienen sobre sí mismos frente a los demás: Los individuos saben mucho más acerca de sí mismos que sobre otros. Debido a que la información sobre los demás está menos disponible, la información sobre el yo versus otros lleva a la gente a hacer conclusiones específicas sobre su propio riesgo, pero los hace tener más dificultades para sacar conclusiones sobre el riesgo de los demás. Esto conduce a diferencias en los juicios y conclusiones sobre los riesgos propios en comparación con los riesgos de los demás.

4. El afecto subyacente: Las personas muestran un sesgo menos optimista cuando experimentan un estado de ánimo negativo y un sesgo más optimista cuando están en un estado de ánimo positivo. Los estados de ánimo positivos promueven recuerdos felices y sentimientos más positivos. Las experiencias positivas en general y las actitudes positivas conducen a un sesgo más optimista en los eventos. Las consecuencias del sesgo de optimismo son que los acontecimientos positivos a menudo conducen a sentimientos de bienestar y autoestima, mientras que los acontecimientos negativos conducen a consecuencias que implican más riesgos para los que no se han tomado medidas cautelares para la seguridad.

Debido a que el sesgo optimista puede ser una fuerza fuerte en la toma de decisiones, es importante observar cómo se determina la percepción del riesgo y cómo esto resultará en conductas preventivas.

El optimista incurable

Finalmente está el optimista incurable, que es ese optimista que empuja implacablemente hacia adelante, una y otra vez, sin dejar nunca que las pruebas le impidan creer en el bien que se encuentra por delante. Estos son los mejores optimistas de todos.
Sin lugar a dudas, las personas optimistas son mucho más divertidas. Son personas realmente más felices, más saludables y más atractivas. Tienen un brillo enérgico que atrae a todos a querer estar alrededor de ellos.  Nos sentimos atraídos por aquellas personas que muestran optimismo porque las personas optimistas lo hacen todo más feliz.

 

Si queréis saber más…

 

Sharot, T. (2012) The optimism bias: Why we’re wired to look on the bright side. Robinson, Ltd.

https://www.amazon.es/Optimism-Bias-were-wired-bright/dp/1780332637/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1497713450&sr=8-1&keywords=the+optimism+bias

Seligman, Martin E.P. (2017) Aprenda optimismo: Haga de su vida una experiencia maravillosa. Editorial Debolsillo.

https://www.casadellibro.com/libro-aprenda-optimismo-haga-de-la-vida-una-experiencia-maravillosa/9788499087979/1823425

Rojas, L. (2015) La fuerza del optimismo. Clave.

https://www.amazon.es/Fuerza-Del-Optimismo-CLAVE/dp/8490626014/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1497713764&sr=8-1&keywords=la+fuerza+del+optimismo

Rees, A. (2013) Success follows the incurable optimist. Forbes. Aug. 5, 2013.

https://www.forbes.com/sites/amyanderson/2013/08/05/success-follows-the-incurable-optimist/#5f1a9ae37a04

Rodríguez, J.A. (2017) Optimismo ¿Una ilusión necesaria?. La Vanguardia. Magazine. 11 de Junio de 2017.

Lyubomirsky, S. y Devoto, A. (2008) La ciencia de la felicidad. Urano.

https://www.amazon.es/ciencia-felicidad-Crecimiento-personal/dp/8479536640/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1497715691&sr=8-1&keywords=la+ciencia+de+la+felicidad

 

Otras páginas web de interés sobre el tema :

http://www.pursuit-of-happiness.org/science-of-happiness/positive-thinking/

http://emprendedoresnews.com/liderazgo/el-optimismo-mal-consejero.html

 

Referencias bibliográficas sobre las relaciones del optimismo con la salud :

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19667234

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11129357

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10683651

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2600560/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15669084

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16155769

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12703650

https://www.researchgate.net/publication/223861309_Relations_among_mindfulness_well-being_and_sleep

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15385685

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12196490

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20424083

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3000803/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7846262

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1403625

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7861806

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/2821218

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9294904

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11811628

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8831165

https://link.springer.com/article/10.1007/BF00848324

http://www.psy.miami.edu/media/college-of-arts-and-sciences/content-assets/psychology/documents/faculty/publications/p05_HP_LTS_Opt.pdf

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1315286/

http://psycnet.apa.org/journals/pag/7/3/367/

http://oaji.net/articles/2016/1170-1468528136.pdf