Creatividad y self. Segunda parte

Continua de “Creatividad y self. Primera parte

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3. La creatividad según la Terapia Gestalt

Para la Gestalt existe una analogía entre el proceso de pensar creativo y el proceso perceptivo: comprender significa captar conexiones entre los estímulos percibidos, generando relaciones de tipo casual o formal. Cuanto más marcado aparece un cambio de orden en estas relaciones, y mayor diversidad en las conexiones, más creativo es el proceso y más novedoso el producto obtenido.

La Gestalt habla de ajuste creativo como la función esencial del self, o mejor dicho, “el self es el sistema de ajustes creativos“. Ya que el self solo se descubre y se realiza a sí mismo en el entorno. “Y vamos a considerar al self como la función de contactar el presente real efímero”, teniendo en cuenta que el self es el contacto”.

La inhibición del self, en la neurosis, es la incapacidad de concebir una situación como cambiante o, al revés, la neurosis es la fijación sobre un pasado incambiable e inmutable. “Ya que la función del self es algo más que aceptar las posibilidades, es también identificarlas y rechazarlas, llegar creativamente a una nueva figura, es distinguir entre las ‘respuestas obsoletas’ y el comportamiento único y nuevo, que requiere cada situación”.

Esta creatividad va a actuar y a aparecer espontáneamente en cualquier situación presente, por eso, el terapeuta no tiene que ir a buscar nada por debajo del comportamiento “ordinario”, ni hurgar en él para poner de manifiesto el mecanismo. La ansiedad es la interrupción de la excitación creativa en curso.

La teoría de la Terapia Gestalt es la teoría del self y por lo tanto, la práctica de la Terapia Gestalt es la teoría del self aplicada.

 

4. La creatividad en el psicodrama

El Psicodrama, creado por Jacob Levy Moreno, es un método de abordaje del individuo, la familia, los grupos y la comunidad, que tuvo sus orígenes en el teatro, la sociología y la psicología. El cuerpo, el juego, el espacio y el tiempo confluyen de una manera poética y contribuyen a la libertad creadora y a la espontaneidad.

La creatividad está íntimamente ligada a la espontaneidad y ésta debemos dirigirla hacia la creación de nuevas formas de arte (espontaneidad es lo opuesto a la impulsividad, en la que la acción sin reflexión, nos hace prisioneros de nuestros impulsos y no nos permite acceder al orden de lo simbólico).

La creatividad necesita un catalizador para ser desplegada y uno de los más importantes es la espontaneidad que viene desde adentro y que es una disposición a actuar. Moreno habla de dos formas de creatividad: la que fluye libremente y la creatividad conservada (las conservas culturales, las obras ya creadas, los productos terminados del procesos creador).

Donald Winnicott en su obra “Realidad y juego” postula que la creatividad es un atributo humano, una capacidad a ser desarrollada por cualquier persona en cualquier acto o situación de su vida cotidiana.  La creatividad es una actitud, un enfoque de la realidad, una manera de vivir la vida satisfactoriamente. El impulso creador es universal, sus fuentes son los primeros años de la vida del sujeto. El juego del niño  es antecesor de la creatividad en el adulto. El psicodrama es una invitación al juego; a retomar el juego. Cuando el adulto crea, en verdad, está re-creando aquel espacio lúdico de la niñez, su mundo imaginario infantil, aque­llas fantasías que una y otra vez se repiten en el sujeto a lo largo de la vida, muchas veces inconscientemente.

La creatividad, el deseo de saber, la curiosidad, son un tiempo de renuncia a las explicaciones únicas, siempre de la mano de un pasaje del yo ideal al ideal del yo.

 

5. La creatividad según Alfred Adler

Alfred Adler (1927) define la creatividad como la utilidad suprema y desarrolla el concepto de fuerza creativa del individuo, que depende de otros aspectos de la personalidad. El individuo crea su propia personalidad partiendo de sus disposiciones constitutivas y de expresión. El individuo utiliza su conciencia social y su fuerza creativa para ser útil a la sociedad y realizarse a sí mismo. No obstante reduce la motivación al sentimiento de inferioridad y, de la misma manera que Freud, atribuye a unos pocos la capacidad de ser creativos.

Adler rechazó el pansexualismo de Freud para dedicarse a construir su propio punto de vista del hombre y de su psiquismo, partiendo de la premisa de que el hombre es un animal agresivo, concepto que gradualmente lo llevó a alejarse de la idea de que el sexo constituye el principal motivador del hombre. Posteriormente, dejó de lado esa concepción y llegó a convencerse de que la motivación real del hombre no es la agresión, sino su afán de superioridad. Este afán de superioridad esta dado por un sentimiento de inferioridad (también conocido como debilidad básica), moviéndose este sentimiento durante toda la vida motivando a lograr cosas nuevas y mejores, por el deseo de sobreponerse.

Self creativo: El hombre crea una estructura del self (de sí mismo) a partir de su pasado hereditario, interpreta las impresiones que recibe durante el transcurso de su vida, busca nuevas experiencias para realizar sus deseos de superioridad y reúne todo esto para crear un self que es diferente de cualquier otro. “El self creativo es un paso adicional más allá del estilo de vida, es original, inventivo, y crea algo que nunca antes existió: una nueva personalidad, crea un self”.

Self consciente: El hombre se da cuenta de todo lo que está haciendo y sobre la base del autoexamen puede deducir el porqué de haber actuado en ciertas formas prescritas. “La conciencia es el núcleo de la personalidad”. El hecho de que pueda pasar inadvertido en cualquier momento un recuerdo del pasado no significa para Adler que el pasado esta reprimido. Adler lo justifica diciendo que la memoria es un mecanismo de la mente, y como todos los procesos, puede no operar en forma eficiente.

Metas ficticias: Aunque Adler pensó que el pasado es en realidad importante, ya que de éste surge el estilo de vida y el self creativo, es el futuro el que moldea lo que el hombre hará con su self creativo en cualquier momento dado. “Solo la meta final puede explicar la conducta del hombre”. Esta puede ser una ficción debido a que ha sido fabricada como un ideal que se desea alcanzar. Las metas ficticias son inseparables del estilo de vida y del self creativo.

 

6. La creatividad según Horward Gardner

Howard Gardner en su Teoría de las Inteligencias Múltiples dice que el individuo creativo es una persona que resuelve problemas con regularidad, elabora productos o define cuestiones nuevas en un campo, de un modo que al  principio es considerado nuevo, pero que al final llega a ser aceptado en un contexto cultural concreto.

Gardner afirma que “La creatividad no es una especie de fluido que pueda surgir en cualquier dirección. La vida de la mente se divide en diferentes regiones, que yo denomino ‘inteligencias’, como la matemática, el lenguaje o la música. Y una determinada persona puede ser muy original e inventiva, incluso iconoclásticamente imaginativa, en una de esas áreas sin ser particularmente creativa en ninguna de las demás”.

Howard Gardner (1995), ahondando en las ideas de Csikszentmihalyi, afirma que la creatividad requiere cuatro niveles de análisis: a) el subpersonal (sustrato biológico); b) el personal (sustrato psicológico); c) el impersonal (el campo); y d) el multipersonal o social.

Gardner (1999) asume que en la configuración de una personalidad creativa influyen tanto la genética como el entorno y el aprendizaje, que potencian la creatividad. Declara que no cree que las características de la personalidad de los creadores sean innatas, aunque se pueden correlacionar con ciertos temperamentos innatos, como por ejemplo la energía o la tolerancia al estrés.

 

7. La creatividad según Mihaly Csikszentmihalyi

De acuerdo con Torrance (1962) y Csikszentmihalyi (1988), la capacidad de detectar y delimitar un problema importante donde la mayoría de personas sólo ve normalidad o problemas insignificantes es una habilidad fundamental de las personas creativas. Es una consecuencia directa de su mayor sensibilidad perceptiva y su capacidad de intuir alternativas. De la misma manera que un científico debe partir de una hipótesis inicial para desarrollar, un creador debe partir de la detección de algo a solucionar o, como mínimo, mejorar.

Para Mihaly Csikszentmihalyi (1995) la creatividad es una conjunción de tres elementos: dominio (disciplina o lugar en donde se produce la creatividad), autoría (quien realiza el acto creativo) y crítica (grupo social de expertos que la evalúan).

Para Csikszentmihalyi la creatividad es al tiempo individual y social. Es individual porque es una idea, acción o producto efectuado por una sola mente (o por un grupo que trabaja al unísono). Es social porque esa idea, acción o producto nuevos son reconocidos por la sociedad e incorporados a la cultura del lugar.

 

8. Concepto creativo de sí mismo (Creative self-concept) de Peirce

Destaca la relevancia teórica y analítica de la creatividad y de la espontaneidad, consideradas como un aspecto central del modelo semiótico de Charles Sanders Peirce, y lo hace a través del estudio de su incidencia en la identidad humana, en el self.

La creatividad como un componente inseparable de nuestra imaginación y de nuestro comportamiento en el mundo. El ser creativo es inseparable del ser en el que nos estamos convirtiendo, a cada momento de nuestra vida. Dichos elementos están asociados especial aunque no exclusivamente a una de las categorías universales de la experiencia, según el análisis fenomenológico que de ella realiza Peirce.

Pierce aspira a demostrar que la imaginación es un componente clave de nuestro self o proceso identitario concebido como un signo en desarrollo continuo, cuyo incremento en complejidad y en capacidad de comprensión de los otros y de nosotros mismos ocurre mediante encuentros comunicacionales.

 

9. La creatividad según Krishnamurti

Jiddu Krishnamurti dice que la creatividad sólo puede existir a través del conocimiento de uno mismo. La mayoría de nosotros no somos creativos; somos máquinas de repetición y semejante repetición no es existencia creativa, pero es lo que nos permite estar seguros en nuestro fuero íntimo. Con ello se destruye la comprensión, esa espontánea serenidad de la mente en la cual tan sólo puede existir un estado de creatividad. Sólo en la libertad cabe la creatividad.

Nuestra dificultad, ciertamente, estriba en que la mayoría de nosotros hemos perdido ese sentido de creatividad. Ser creativos no significa que tengamos que pintar cuadros o escribir poemas, y hacernos famosos. Eso no es creatividad; es simplemente capacidad para expresar una idea que el público aplaude o desdeña. Capacidad y creatividad no deben ser confundidas. La capacidad no es la creatividad; ésta es un estado del ser enteramente diferente.

La creatividad es un estado en el que el “yo” está ausente, en el que la mente ya no es foco de nuestras experiencias, ambiciones, empeños y deseos. La creatividad es un movimiento en el que no existe el “yo” y lo “mío”, en el que el pensamiento no está enfocado en torno a ninguna experiencia, ambición, realización, propósito o móvil particular. Sólo cuando no hay “yo” puede haber creatividad.

Ese estado de creatividad adviene tan sólo cuando el “yo” ‑que es el proceso de reconocimiento y acumulación- deja de ser; porque, después de todo, la conciencia del “yo”, del “mí mismo”, es el centro de reconocimiento, y el reconocimiento es simplemente el proceso de acumulación de experiencias.

 

Si queréis saber más…

 

Gardner, H. (2005) Arte, mente y cerebro. Una aproximación cognitiva a la creatividad. Paidós. Barcelona.

https://www.amazon.es/Arte-mente-cerebro-aproximaci%C3%B3n-creatividad/dp/8449318106/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1511892469&sr=8-1&keywords=arte%2C+mente+y+cerebro

Csikszentmihalyi, M. (1998) Creatividad – El fluir y la psicología del descubrimiento y la invención. Paidós. Barcelona.

https://www.casadellibro.com/buscador/busquedaLibros?lang=es&busqueda=CREATIVIDAD:%20EL%20FLUIR%20Y%20LA%20PSICOLOGIA%20DEL%20DESCUBRIMIENTO%20Y%20LA%20INV%20ENCION&nivel=5&auto=1

Amendt-Lyon, N. (2001) Art and creativity in Gestalt Therapy. Gestalt Review, 5 (4): 225-248, 2001.

http://www.gestalt-annarbor.org/Reading_Room/art%20and%20creativity%20in%20gestalt%20therapy.pdf

Andacht, F. (2008) Self y creatividad en el pragmatismo de C.S. Pierce: “La incidencia del instante presente en la conducta”. Utopia y Praxis Latinoamericana, vol. 13, núm. 40, enero-marzo, 2008, pp.39-65.

http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=27904003

Martínez, B et al. (2012) La creatividad (en psicodrama) como reinvención. Congreso Internacional de Intervención Psicosocial, Arte Social y Arteterapia. De la creatividad al vínculo social. Archena, 2012.

http://auladepsicodrama.com/la-creatividad-como-reinvencion-en-psicodrama

Severino, G. et al. (2015) Psicodrama: cuerpo, espacio y tiempo hacia la libertad creadora. Arteterapia – Papeles de arteterapia y educación artística para la inclusión social. Vol 10/2015 (139-151).

http://revistas.ucm.es/index.php/ARTE/article/viewFile/51688/47931

El estado creativo de la mente. Pláticas de J. Krishnamurti en Europa. 7ª Ed. Editorial Kier, S.A. Buenos Aires.

http://datelobueno.com/wp-content/uploads/2014/05/El-estado-creativo-de-la-mente.pdf

 

Otras páginas web de interés en el tema:

http://psicologos.mx/terapia-gestalt-creatividad-contacto.php

http://www.adlerian.us/cadp-ch1.htm